Senderos de la vida

cuestiones de la vida, mi vida, viajes

 

Vistas de San Amaro, Ceuta. Fotagrafías realizadas por mi.

 

“Caminante no hay camino se hace camino al andar”, parafraseo a un grande como es Antonio Machado para explicaros mi visión de la vida. A veces no sabemos que elegir, cuál es nuestra mejor opción, a lo largo de nuestra vida se nos baraja múltiples opciones de seguir viviendo y la elección de una, una única opción pueda cambiar completamente nuestro destino, que responsabilidad.

Los zapatos, son muy importantes; ellos nos marcan el camino, el camino que queremos elegir, incluso, podemos elegir ir descalzos sin cobertura, pero luego no vengas llorando si te pinchas con alguna aguja o toparnos con una bruja, dependemos de ellos, de los zapatos. Elige uno cómodo, confortable y elige tu camino. Yo elijo el mar, tan infinito, tan , tan,.. ¿azul? Me encanta lo infinito, no avistar el final del horizonte…existirá una sopresa al final de mi camino grata o no, eso ya lo dirá el destino escrito nada más pisar la entrada

Vayamos a lo concreto, supongamos, supongo que elijo el mar, ¿a dónde ira? Las lineas quién las marca, dónde están marcadas, a ver sí, que existe el gps y el satélite te manda las coordenadas, pero a vista humana o de pájaro, depende de tu astucia en la mirada, ¿qué visualizas? Yo veo agua, agua infinita en la que sumergirme empapándome de ella, de sus aventuras en las profundidades y en la superficie, tengo dos puntos de referencia , abajo y arriba, dos mundos para explorar; pero voy a ser disciplinada, y voy a hacerlo en linea recta, a donde me lleven mis brazos y mis piernas de sirena, agitando como cualquier pez perdido y asustado ante la novedad.

Mientras avanzas, miras hacia atrás momentáneamente de reojo, viendo el mundo que dejas atrás para emprender nuevos mundos, pasajes una nueva vida. Elegir un sendero no es fácil, se requiere de una gran astucia y de ambición, para conseguir nuestra meta. Los conformistas quedan fueran, no eligen, se dejan llevar… ellos, pues no me caen muy bien, ¿qué puedes esperar de la vida sino tienes ambición y esperanzas? Ahí lo dejo

Mis caminos fotografiados, ¿cuáles son los tuyos?

Son imágenes de Ceuta: La Playa La Rivera y el foso de Las Murallas Reales, realizadas por mi

Instagram es cultura

libros

Instagram es una red social donde compartir contenido audiovisual… no voy a explayarme en qué es y cómo es; creo que la mayoría de quienes me leéis tenéis una cuenta o como en mi caso, tengo dos, una cuenta personal y una dedicada a “spam” de este blog. Sólo quiero añadir, como defensora de las redes sociales que me proclamo, que no es solo una red para crear complejos y compartir platos de comidas entre otras “gilipolleces”. Es una red donde podemos compartir cultura, de la buena. Volar nuestra creatividad, fomentar el consumo masivo con tantos “ad”; un mundo de ‘influencers’ que nos incitan a ser como ellos; pero hay una cara B, como todo en esta vida. He de decir, que yo, he comprado libros por Instagram, he escuchado música por Instagram, he conocido bloggers, ‘bookish’, creadores de contenidos y un largo etcétera que aportan más a la red que una chica en ‘short’ con frase poética qué dices tú, ¿qué relación tiene? Pues la tiene, yo misma he sido presa de esas garras hahaha…

Ahora me están amenizando mientras escribo Skip at little de Anthony Lazaro, él me acompaña para relajarme y evadirme a mundos extraordinarios para poder plasmarlos en una hoja o en una entrada/post, en este caso. No soy de hacer publicidad gratuita, pero le descubrí hace una semana en Instagram.¡Y oye!, que en Instagram, como dice mi madre; no es todo apariencia, que también se puede hacer intercambios culturales, aprender, ilustrarnos, abrirnos la mente… Expresar tu opinión libremente sin coartar, sin “joder” la del vecino.

 

Mi primer libro de MarwanLa triste historia de tu cuerpo sobre el mío fue el primer ejemplar que adquirí recomendado por Instagram. Tarde dias, unos seis buscando el PDF online. Leía mil fragmentos, vamos, que me había leído el libro si juntaba cada fotografía que subían diferentes perfiles a la red; pero yo, quería leérmelo del tirón. Busqué por bibliotecas y estaba agotado, viviendo yo en un Madrid. Un día, volviendo de clase, encontré una pequeña librería de dos plantas en una esquina de camino a mi casa; cosas de la vida…pasaba por ahí a diario y nunca me percaté antes de su existencia. Entre en la tienda, y lo primero, lo primerísimo que pregunté, fue si tenía lo último de… y he aquí la prueba:

 

Seguí la misma dinámica con Adulterio de Paulo Coelho, busqué hasta en Wallapop y allí mismo, contacté con la señora, muy agradable ella..y me hice con él.

 

Mi Instagram es @blog.ladyestre donde comparto “movidas” culturales. He aquí las dos versiones de visualizarlo. ¿Eres más de negro o de blanco? 

 

El mundo cambia, evoluciona, se globaliza…¿y la cultura? también. Los intercambios culturales han existido de toda la vida. Antes, en la Edad Media era trabajo de los trovadores que viajaban de pueblo en pueblo trasmitiendo las jarchas al pueblo llano; hoy en día, en cambio tenemos a los bookstagramers compartiendo sus poemas, textos y cuales son sus libros o eBooks favoritos. Adaptémosno. La clave está en elegir bien la fuente, pero eso ya es otro tema…

Música en blanco y negro

música, mi vida

A veces me preguntan en qué me inspiro para escribir… y os resultará raro, pero la respuesta es la música. La música me teletratrasporta a situaciones, momentos y a remontarme a circunstancias preciosas de mi infancia gracias a Luis Miguel; mi madre, gran fan de él. Es sentir el Por debajo de la mesa y viajo con billete de ida sin vuelta a mis 6 años, Costa del Sol, mientras veía pasar los árboles rápidos desde la ventana del coche de mi padre. De él, me viene, Pájaros de barro de Manolo García, gracias a mi padre le descubrí y me acompaña de vez en cuando en mi vida. Estopa, qué grandes y qué cercanos son en concierto; es cantar a “grito pelao” con mi hermano La raja de tu falda hasta quedarnos sin aliento. Bonitos recuerdos, qué bonito es ser Peter Pan en pequeñas dosis.

Señor Ludovico, Alejando Sanz, Tchaikovsky, Bisbal, son mis grades amigos entre otros. ¡Vaya combinación, eh! También encontrarás a mi amado Queen, música setentera, ochentera, noventera…y de mi adolescencia rescato a Linkin park o Crazy Love de Beyoncé. Me dejó muchas en el tintero… pero todas y cada una de ellas, representan mi vida y la vuestra. Cuando me cuestionan cuál es tu canción favorita o género, no sé qué decir, porque incluso hasta el maldito o bendito Reguetón me acompaña en mis entrenos caseros de gym virtual y he de decir que me siento cómoda con su ritmo y en controversia con los otros géneros que admiro como es el Jazz.

Si tengo que elegir entre mi amplio repertorio podría elegir una de Beret, Bala perdida o Pandora; pero me quedo con Grita, de Jarabe de palo, escuchad su letra, su melodía todos necesitamos huir de nuestra vida y gritar, gritar para que nos escuchen. Esta canción representa todos mis estados en tan sólo tres minutos y medio. Un abrazo Pau Donés, saluda a quiénes te acompañan.

Volviendo al post, ahora, ahora mismo estoy escribiendo estas letras mientras me ameniza mi playlist de jazz, vaya acompañante eres señor Amstrong. Café, libro, manta y una buena música de jazz se crea un espacio acogedor, relajado y distendido. Uff…es mi chute diario, aunque sean sólo diez minutillos.

Hace unas semanas una amiga se sorprendió al contarle que leía con música, y sí, la música me acompaña en todo, dándole forma y estructura a lo que vivo . No hay nada más bello que la música en mi vida. Desglosaremos qué es música, o mejor, ¿te explico mis rutinas?

Yo tengo una canción para cada momento: playlist de relax&home, de fiesta, de ducha o de venga vamos a correr. Hay un momento para todo. Lo más curioso, es que les llamo, “starentrena”, “starspain” o “starrelax”. La originalidad brota por su ausencia. Star es Estrella en inglés, me llamo Estrella. No sé, creo que añadiéndole “star” delante las hago más mía, más yo. En Spotify me llamo Ladyestre por si lo queréis comprobar…

El caso, la música es esto, esto que estas leyendo es música. Vivir es música, poder escribir es música, poder leerme…poder leer, respirar y escuchar. La poesía es música, la literatura es pura música. Me imagino  ver pasar mi vida delante de mi en blanco y negro, ver mi vida pasar con mil melodías distintas desde mi nacimiento hasta este 31 de enero. Nací un 31 de agosto, casualidad que los dos sean 31, musicalidad, ¿no crees? 

Así es mi vida, con sus canciones amenizando cada momento, dándole forma y estructura a lo que vivo . No hay más bello que la música en mi vida. Yo, soy música y quiero seguir siéndolo por los restos.

Me remonto al documental de Antonio Banderas, donde ve la vida pasar en blanco y negro, cada actuación, cada conversación va más allá de cada escena. Como ya vaticine en Instagram, me inspire en un documental de Antonio Banderas os dejo el trailer. 

Yo no puedo vivir sin música, ¿y tú?

 

 

 

Estrella Benchimol

 

Dime quién soy

cine, libros

Me hallo frustrada, cabreada y otros mil sinónimos que puedan definir la situación que os voy a exponer. He esperado un tiempo, tiempo para no ‘spoilearos'(no sé si el término acuñado es el correcto). Hace tres semanas que emitieron la serie al completo y creo que ya es momento, momento de ser ser franca. Busco revelarme y si alguien se siente en mi situación, pues allá voy.

He finalizado, muy a mi pesar, la visualización de Dime quién soy de Movistar +, una de mis plataformas más recurrentes junto a Netflix; pues no me gusta la serie, pues ya está, ya lo he dicho. A ver que sí, que siempre el libro es mejor que una película o que una serie, que cualquier elemento audiovisual, si lo sé pero por ahí no va los tiros. Siento que no te enteras de la trama. El libro, son más de mil páginas, pero todos sabemos cómo se “enrolla” Julia Navarro; como recrea cada situación…incluso, hay puntos en los que me adormezco y otros, en que el interés, vuelve a tocar la puerta de mi concentración. Si ves la serie sin leerte el libro, no te enteras de nada. Se recrea en situaciones irrelevantes y repite escenas cayendo en banalidades, sin tener en cuenta el raccord, los saltos temporales y las ciudades. Eso si, en el libro, Amalia Garayoa (la protagonista), es una nómada pero aquí te muestra viajes sin aportar contenido a la historia.

Soy consciente que es difícil recopilar cada palabra, cada letra en 40 min de un capítulo, pero haz algo que se asemeje como la actriz, yo me imaginaba una mujer más llamativa. No una belleza a lo Scarlett Johansson pero si recalca en el libro que es una mujer frágil y a la vez fuerte y con un físico y una textura en su voz que cautivaba a cualquier hombre, independiente de su ideología. Pues no la ví; no ví a esa mujer, no sé si es por la actriz o el poco tiempo de emisión o recreación de la escena. Un punto a favor de la actriz es su gran dominio de los idiomas y con un acento exquisito.

Algo a favor de la serie es el vestuario, la calidad de la imagen, la recreación de la época y el idioma. Los actores son de diferentes nacionalidades y políglotas, permite mostrar un poco la realidad de la situación y te convence. No vas a poner a un inglés hablando British siendo de Zamora, esos detalles están muy bien cuidados a mi parecer, de hecho hay momentos que hay lio de idiomas porque una en una misma escena pueden hablar alemán, ruso, inglés y español. Para una amante del cine en versión original, es de agradecer.

No entiendo el porqué Julia Navarro con lo exigente y documentada qué es para escribir una novela, cómo ha permitido que se hiciera esto con su relato. Podría enumerar otros ejemplos de best seller llevados a la pequeña o gran pantalla, que si te enteras de la historia sin leer el libro. Es el caso de El tiempo entre costuras de María dueñas, donde ella estuvo pendiente del guión y es fiel al libro, alabado por la mayoría de sus lectores. He de añadir que como telespectadora la historia me cautivó, y entendí las fases que vive y sufre la protagonista. Las historias de los dos libros son algo similar para mí, dos mujeres sufridoras de principios/mediados siglo XX que luchan por su supervivencia, tras un desamor que las lleva a la ruina emocional y ser espía era su salvación como mujer. 

No quiero destriparos más…os dejo el trailer de la serie Dime quién soy, para que os hagáis una idea :

Estrella Benchimol

Viajar

mi vida, viajes


Arriesgar por el olor a felicidad. Es mi lema de hace unos años. Soy de esas que se tiran a la piscina cuando se les presenta una oportunidad; ya sea de viaje, ‘business’ o una mudanza( llevaré unas once a lo largo de mi vida, no exagero).

No me da vértigo las nuevas experiencias, soy una apasionada de la vida… pero extraño viajar. Subo estas fotos de unas vacaciones en Italia, exactamente, agosto del 2016, en recuerdo a los años que hemos podido viajar con libertad y ahora lo añoramos. He podido vivir en Ceuta, Madrid y Londres , he viajado por algunos países europeos y otros continentes; aún me quedan unos cuantos lugares por conocer en mi lista interminable. Espero que algún día de estos , esta ‘blondie’👱🏻‍♀️ se suba en un avión entrando con el pie derecho y buscar un asiento con ventana para poder ver el mundo bajo sus pies, sin miedos, sin vértigos, siendo yo.

Un brindis por subirnos a un avión sin mascarillas y sin restricciones, por una vida antes del dichoso 2020🥂

 

Ciudad del Vaticano

Versión original

cine, mi vida, netflix

Se cumplen tres años desde que empecé a ver las películas en VOSE( Versión Original Subtitulada en Español). Todo comenzó por ampliar mis conocimientos cinematográficos y reafirmar mis gustos estéticos del séptimo arte; partió como afición hasta que se ha convertido en una obligación. No hay filme, serie u otro medio que no visualice en su forma y textura original, independientemente del idioma que se realice; su procedencia no es un impedimento para mí.

Pase por diferentes fases, empecé a verlas en inglés con subtítulos en español: paraba, cortaba, rebobinaba y mil malabarismos para poder comprender correctamente un frase, qué digo una frase…¡una maldita palabra!

La cuestión cinematográfica y actoral dio paso a la obsesión y a la perfección; sobre todo con mi mudanza a Londres en 2019. La exquisitez se apoderó de mí. Tenía unas ganas de aprender inglés que me convertí en una radical del cine de habla inglesa. Primero, series con subtítulos en inglés, ¿y qué pasó? No me enteraba de nada, pero de nada, y repetía el capitulo o el ‘chapter’ uno detrás de otro , inclusive en español para memorizar los textos.

Mi amigo fue Friends, por eso de su 25 aniversario y demás. Pisaba un “Primark” o cualquier otra tienda con diferentes artículos de una serie hecha marca, un marketing tan espectacular… que la curiosidad me invadió. Jennifer Aniston y sus amigos me acompañaban a todas partes, los veía en el gym, en el bus, mientras cocinaba, en el metro; pero descargadas obviamente ( en el ‘underground’ londinense no hay cobertura…esto da para otro tema…) En definitiva, me aprendí los capítulos de memoria, podía llegar a visualizar algunos incluso tres o cuatro veces al día, los tenía descargados en la parte de Netflix. Ya os imaginaréis los “netflixilianos”* a que me refiero. Mi fin llegó en la temporada 8; abriéndome paso a películas de mayor calibre. Ahora, incluso,  veo cine independientemente del idioma que fuera en versión original, hace una semana ví una película en checo con subtítulos en español, porque ya con subtítulos inglés la cabeza me explotaría. Con ello, he ganado y aprendido las voces, y la forma actoral de los actores; los fallos, los tembleques de voz; sus silencios, no es lo mismo que el personaje se meta en la carne que un señor encerrado en una habitación narrando como narrador omnisciente cuando es el personaje principal. El llanto , la risa, es imposible que sea igual que caracterizada. Con esto no quiero quitar trabajo a los dobladores, creo que hacen una gran labor, he tenido compañeros de clase que era su meta y sé lo difícil que es meterse en una sala llena de “cartones de huevo” pegados en la pared, plantarse ante un micrófono más grande que nuestra cara , con un texto , darle alma, forma  y cuerpo. Les entiendo mejor que nadie. Solamente intento mirar el cine con otros ojos, no como puro entretenimiento sino como el arte que es, ver el trabajo del director, de la cámara, de los enfoques, los vestuarios, la fotografía, de la voz en off y uff… paro que me excito, esto es mi serotonina y deseo que sea la vuestra.

*Netflixilianoses un término acuñado por mí a las personas que estamos suscritas a Netflix, acepto sugerencias y abro debate 🙂

Os dejo uno de mis videos favoritos de Friends, VO con subtítulos en inglés:

 

Estrella Benchimol

La vida tiene muchas razones. Algunas buenas y otras no tantas. No todo raciocinio es de nuestro agrado, pero el camino a la verdad sólo existe uno y queramos o no, debemos de aceptarlo. Disfrutemos de este camino, no nos queda de otra. Reír hasta que me duela la tripa, emocionarme con el arte ( en cualquiera de sus modalidades), oler/ disfrutar de unas sábanas recién cambiada y sobre todo compartir en FAMILIA; sobre todo los padres que día tras día me demuestran el pilar que son en la vida, de estos tres dispares loquitos. Espero que sigamos por muchos años viajando juntos, por más de 120. No me quiero olvidar de los compañeros de viaje que conocemos en el camino y se suben al tren con nosotros para acompañarnos en el asiento que nosotros queramos, esos uff esos hay muy pocos, valorémoslo que son oro como dice el dicho: “quien tiene un amigo tiene un tesoro” No tengo más que añadir y quitarme el caparazón a la vida convirtiéndome en una mariposa que ha dejado atrás todas sus fases carbonizadas, hechas añicos que se esfumarán con el tiempo convirtiéndose en NADA. 

locos años 20, mi vida

Nostálgica

cine, cuestiones de la vida, mi vida, periodismo

He de anunciaros que he finalizado por tercera vez el visionado completo de la saga  Harry Potter, sin contar las repeticiones de algunos de sus “filmes” emitidos en televisión. Voy a realizar un desglose de las tres veces, cada una de ella definen etapas distintas de mi vida.

 

Protagonistas de la saga

 

La primera vez, fue a medida que se emitía en la gran pantalla. Daniel Radcliffe ( Harry Potter) tiene un par de años más que yo, así que ya os imaginaréis que he crecido con él. El mundo Hogwarts forma parte de su evolución, de su pubertad de su adolescencia…él se hacía hombre a la vez que yo mujer. La segunda vez fue la reafirmación de mis gustos, de que realmente soy adulta pero necesito evadirme, tendría unos 23 años y la vi con la finalidad de viajar a otro momento, a otro yo. Sumergida en exámenes, la vida ajetreada de Madrid; volver a ser una estudiante del colegio más famoso de Londres sería mi escapatoria, sumado a que ese mundo fantástico e imaginario seguía vivo, más que nunca en mi, en mi interior, todos sus entresijos formaban algo en mi. En cambio, esta tercera vez, con mis 29 años ha sido una experiencia exigente. No buscaba a “la Estrella adolescente” que cree en mundos fantásticos y en el callejón Diagon como moneda de cambio para hallar formulas de felicidad. Tras vivir en Londres todo me recordaba a la serie, hasta los mismos guías turísticos nos decían pues aquí se grabó esta escena aquí lo otro. Pero más allá de mi afán cinematográfico buscaba aprender el acento “British” que tanto ansío conseguir y bueno… esta última he aprendido que varita, se dice ‘wand’ y que ‘Hermion'(en España), se pronuncia ‘Hermani’; entre otros vocablos.

Inspiración para “Diagon Alley” en Harry Potter.

Mas allá de los detalles, en esta ocasión lo he vivido mejor que nunca porque sé lo que me gusta revivir; he vuelto a vivir mi “juventud teenager” pero con asientos de palco. De pequeños tenemos una visión que no tienes de adulto. Hace poco, también, me paso con Aladdin o el libro de Mujercitas que me lo estoy leyendo pero.. uf ya no sé cuantas veces van ya, no me cansó de repetir los clásicos del cine o de libros, siempre saco una lectura nueva.

Nunca dejamos de aprender, por eso le digo a mis allegados, que no me canso y ni me cansaré de ver míticas pelis como Titanic, Atrápame si puedes, Pearl Harbor o cualquiera de mi amado Woody allen o los clásicos Disney; sí, dibujos animados . En ocasiones necesitamos reafirmarnos los gustos, reafirmarnos a nosotros que nunca dejemos de aprender por muy adultos que seamos; de una pequeña, diminuta e insignificante situación, si le prestas un poco de atención y buscas los detalles, hallarás un nuevo aprendizaje mientras te deleitas durante el proceso.

¿Por qué no veis cine infantil? No vais a convertiros en pueriles e inmaduros por ver Mulán, podéis aprender mucho de ella. Tiene un trasfondo feminista y unos valores familiares que no me percaté la primera vez que la ví. Sacaréis su moraleja de adulto, esa que de niño era imperceptible a vuestro ojo y mucho más a vuestro entendimiento; también,  ser un poco Peter Pan nos sienta bien de vez en cuando. Conectar con los niños, con su visión de ver la vida, sin problemas y con lo que ellos piensan que son problemas, pongamos en otras pieles para ser mejores humanos, ser mejores nosotros y sacar nuestra mejor versión.

 

Estrella Benchimol

 

cuestiones de la vida, locos años 20, vida

Año nuevo, vida nueva

locos años 20, vida

Hola 2021, aún no nos conocemos debidamente y eres el año más deseado. Eres el año de las esperanzas; de las vacunas, de cervezas en bares, de abrazos y de decirle adiós a la maldita mascarilla. Aquí, quiero hacer un inciso, el día que no usemos mascarilla, ¿qué pasará con la industria? Las marcas han invertido en diseños en un material sanitario, existen tantos modelos en el mercado.. que yo, por no complicarme la vida, tiro de la básica, sí, la quirúrgica. Esto es como cuando te levantas para ir a trabajar y te pillas lo primero que ves en el armario y buscas algo “medio presentable” que vaya tanto con una americana como con una sudadera: un vaquero. Pues eso, allí dejo mi cuestión…

Volviendo al 2021, eres el año que yo tanto temo y ansío. Temor porque entró en otra década, los temidos 30, “tatachan”. Dejaré atrás ser una veinteañera para cumplirme en una señora de 30, aunque para mí, he de decir que a mi eso de que me llamen señora o se dirijan de ‘usted’ es algo que no me afecta, de hecho, eso lo agradezco; veo educación en quien se dirige a mi. Deseo o esperanza, creo que como todos, ahogar el 2020 en cianuro. Que forme parte de un pedacito horrible de nuestra memoria.

Llevamos 3 días juntos, y todo sigue igual; pero es que a caso, alguien en su “sano juicio” pensó que mandando a la mierda el 2020 que: las enfermedades y los problemas desparecerían con Bidibadidibum o un LeviOsa, démosle un voto de confianza. Los trances de la vida necesitan su tiempo.

El coronavirus sigue siendo tema principal y sus subtemas tienen tantas ramificaciones que ya me pierdo. Hace un par de meses decidí ver las noticias que me interesen y deje de lado la actualidad, que tanto se premia en mi profesión, ya que era mi droga 24h/7. Pues ahora me chuto dosis pequeñas, sin abusar. Hay mucha actualidad camuflada detrás del monotema.

Deseo a este nuevo año a parte de lo típico, poder bailar hasta que me duelan los dedos de los pies y obligarme a dejar los tacones en la esquina de alguna columna de uña disco, manchar las sábanas de maquillaje o levantarme como un oso panda tras una noche desenfrenada, sentarme a tomarme alguna bebida o a contemplar la vida pasar en una cafetería sin problemas de distancias y elegir con quien pasar mi tiempo…’Mamiesther’, quiero abrazarte sin miedos. Asistir a un concierto que no sea a través de una pantalla o poder disfrutar de algún triunfo, aunque sea de mi vecino. Estar en aglomeraciones y gritar, gritar fuerte por la lucha de la igualdad, que las manifestaciones no mueran. Poder volar libre, subirme en un avión con el billete comprado un par de horas antes con destino a cualquier parte, sin restricciones, sin coñazos, dejar de ser aves enjauladas .Que no se me olvide abrazar de verdad, y la buena costumbre española de darnos dos besos en la mejilla, que no se pierda las pequeñas cosas de la vida que no valorábamos hace justo un año, eso es lo que te pido

Ahora sí, yo, te abro la puerta de mi vida. Bienvenido seas 2021.