La vida tiene muchas razones. Algunas buenas y otras no tantas. No todo raciocinio es de nuestro agrado, pero el camino a la verdad sólo existe uno y queramos o no, debemos de aceptarlo. Disfrutemos de este camino, no nos queda de otra. Reír hasta que me duela la tripa, emocionarme con el arte ( en cualquiera de sus modalidades), oler/ disfrutar de unas sábanas recién cambiada y sobre todo compartir en FAMILIA; sobre todo los padres que día tras día me demuestran el pilar que son en la vida, de estos tres dispares loquitos. Espero que sigamos por muchos años viajando juntos, por más de 120. No me quiero olvidar de los compañeros de viaje que conocemos en el camino y se suben al tren con nosotros para acompañarnos en el asiento que nosotros queramos, esos uff esos hay muy pocos, valorémoslo que son oro como dice el dicho: “quien tiene un amigo tiene un tesoro” No tengo más que añadir y quitarme el caparazón a la vida convirtiéndome en una mariposa que ha dejado atrás todas sus fases carbonizadas, hechas añicos que se esfumarán con el tiempo convirtiéndose en NADA. 

locos años 20, mi vida

Nostálgica

cine, cuestiones de la vida, mi vida, periodismo

He de anunciaros que he finalizado por tercera vez el visionado completo de la saga  Harry Potter, sin contar las repeticiones de algunos de sus “filmes” emitidos en televisión. Voy a realizar un desglose de las tres veces, cada una de ella definen etapas distintas de mi vida.

 

Protagonistas de la saga

 

La primera vez, fue a medida que se emitía en la gran pantalla. Daniel Radcliffe ( Harry Potter) tiene un par de años más que yo, así que ya os imaginaréis que he crecido con él. El mundo Hogwarts forma parte de su evolución, de su pubertad de su adolescencia…él se hacía hombre a la vez que yo mujer. La segunda vez fue la reafirmación de mis gustos, de que realmente soy adulta pero necesito evadirme, tendría unos 23 años y la vi con la finalidad de viajar a otro momento, a otro yo. Sumergida en exámenes, la vida ajetreada de Madrid; volver a ser una estudiante del colegio más famoso de Londres sería mi escapatoria, sumado a que ese mundo fantástico e imaginario seguía vivo, más que nunca en mi, en mi interior, todos sus entresijos formaban algo en mi. En cambio, esta tercera vez, con mis 29 años ha sido una experiencia exigente. No buscaba a “la Estrella adolescente” que cree en mundos fantásticos y en el callejón Diagon como moneda de cambio para hallar formulas de felicidad. Tras vivir en Londres todo me recordaba a la serie, hasta los mismos guías turísticos nos decían pues aquí se grabó esta escena aquí lo otro. Pero más allá de mi afán cinematográfico buscaba aprender el acento “British” que tanto ansío conseguir y bueno… esta última he aprendido que varita, se dice ‘wand’ y que ‘Hermion'(en España), se pronuncia ‘Hermani’; entre otros vocablos.

Inspiración para “Diagon Alley” en Harry Potter.

Mas allá de los detalles, en esta ocasión lo he vivido mejor que nunca porque sé lo que me gusta revivir; he vuelto a vivir mi “juventud teenager” pero con asientos de palco. De pequeños tenemos una visión que no tienes de adulto. Hace poco, también, me paso con Aladdin o el libro de Mujercitas que me lo estoy leyendo pero.. uf ya no sé cuantas veces van ya, no me cansó de repetir los clásicos del cine o de libros, siempre saco una lectura nueva.

Nunca dejamos de aprender, por eso le digo a mis allegados, que no me canso y ni me cansaré de ver míticas pelis como Titanic, Atrápame si puedes, Pearl Harbor o cualquiera de mi amado Woody allen o los clásicos Disney; sí, dibujos animados . En ocasiones necesitamos reafirmarnos los gustos, reafirmarnos a nosotros que nunca dejemos de aprender por muy adultos que seamos; de una pequeña, diminuta e insignificante situación, si le prestas un poco de atención y buscas los detalles, hallarás un nuevo aprendizaje mientras te deleitas durante el proceso.

¿Por qué no veis cine infantil? No vais a convertiros en pueriles e inmaduros por ver Mulán, podéis aprender mucho de ella. Tiene un trasfondo feminista y unos valores familiares que no me percaté la primera vez que la ví. Sacaréis su moraleja de adulto, esa que de niño era imperceptible a vuestro ojo y mucho más a vuestro entendimiento; también,  ser un poco Peter Pan nos sienta bien de vez en cuando. Conectar con los niños, con su visión de ver la vida, sin problemas y con lo que ellos piensan que son problemas, pongamos en otras pieles para ser mejores humanos, ser mejores nosotros y sacar nuestra mejor versión.

 

Estrella Benchimol

 

cuestiones de la vida, locos años 20, vida

Año nuevo, vida nueva

locos años 20, vida

Hola 2021, aún no nos conocemos debidamente y eres el año más deseado. Eres el año de las esperanzas; de las vacunas, de cervezas en bares, de abrazos y de decirle adiós a la maldita mascarilla. Aquí, quiero hacer un inciso, el día que no usemos mascarilla, ¿qué pasará con la industria? Las marcas han invertido en diseños en un material sanitario, existen tantos modelos en el mercado.. que yo, por no complicarme la vida, tiro de la básica, sí, la quirúrgica. Esto es como cuando te levantas para ir a trabajar y te pillas lo primero que ves en el armario y buscas algo “medio presentable” que vaya tanto con una americana como con una sudadera: un vaquero. Pues eso, allí dejo mi cuestión…

Volviendo al 2021, eres el año que yo tanto temo y ansío. Temor porque entró en otra década, los temidos 30, “tatachan”. Dejaré atrás ser una veinteañera para cumplirme en una señora de 30, aunque para mí, he de decir que a mi eso de que me llamen señora o se dirijan de ‘usted’ es algo que no me afecta, de hecho, eso lo agradezco; veo educación en quien se dirige a mi. Deseo o esperanza, creo que como todos, ahogar el 2020 en cianuro. Que forme parte de un pedacito horrible de nuestra memoria.

Llevamos 3 días juntos, y todo sigue igual; pero es que a caso, alguien en su “sano juicio” pensó que mandando a la mierda el 2020 que: las enfermedades y los problemas desparecerían con Bidibadidibum o un LeviOsa, démosle un voto de confianza. Los trances de la vida necesitan su tiempo.

El coronavirus sigue siendo tema principal y sus subtemas tienen tantas ramificaciones que ya me pierdo. Hace un par de meses decidí ver las noticias que me interesen y deje de lado la actualidad, que tanto se premia en mi profesión, ya que era mi droga 24h/7. Pues ahora me chuto dosis pequeñas, sin abusar. Hay mucha actualidad camuflada detrás del monotema.

Deseo a este nuevo año a parte de lo típico, poder bailar hasta que me duelan los dedos de los pies y obligarme a dejar los tacones en la esquina de alguna columna de uña disco, manchar las sábanas de maquillaje o levantarme como un oso panda tras una noche desenfrenada, sentarme a tomarme alguna bebida o a contemplar la vida pasar en una cafetería sin problemas de distancias y elegir con quien pasar mi tiempo…’Mamiesther’, quiero abrazarte sin miedos. Asistir a un concierto que no sea a través de una pantalla o poder disfrutar de algún triunfo, aunque sea de mi vecino. Estar en aglomeraciones y gritar, gritar fuerte por la lucha de la igualdad, que las manifestaciones no mueran. Poder volar libre, subirme en un avión con el billete comprado un par de horas antes con destino a cualquier parte, sin restricciones, sin coñazos, dejar de ser aves enjauladas .Que no se me olvide abrazar de verdad, y la buena costumbre española de darnos dos besos en la mejilla, que no se pierda las pequeñas cosas de la vida que no valorábamos hace justo un año, eso es lo que te pido

Ahora sí, yo, te abro la puerta de mi vida. Bienvenido seas 2021.

La perla del Mediterráneo

vida

Ceuta

En un golpe de vista, lo primero que ves en este post es una playa; basándonos en la calidad , vistas y demás calificativos de esta imagen, podría darnos a entender que es la típica que nos viene pre-instalada en nuestro smartphone o es una fotografía de algún lugar remoto del Caribe. Pues yo, vengo a romperte los esquemas, a destruir las ideas preconcebidas. A ver, no voy a negarte que es una playa y que la foto está tomada en un día soleado donde el mar brilla azul y verde por el reflejo del gran sol que me impactaba en el momento que me decidí a sacar mi iPhone del bolsillo, desconectar mis cascos y así de imprevisto y con prisas; me detuve unos segundos a tomar esta instantánea para mostraros esta belleza de mi tierra natal. Lo dicho, la he tomado esta mañana, ¿sorprendido? Supongo que es lo último en lo que pensaste, sin ver la ubicación, que pertenece a Ceuta, al norte de Marruecos; para ser más concisos a la playa de la Ribera, en pleno centro de la ciudad; bueno, no voy a enrollarme con la geografía ceutí, prefiero dejarle el trabajo a Google Maps. Esta playa me da la vida. En ella, he vivido mi infancia; donde no es como la veis, estaba compuesto de rocas y cuando subía la marea se comía la playa, pero literal, las olas se comían todas las piedras y no había cabida para extender una simple toalla. Ese día, era día del hotel la Muralla, de pillar ticket para la piscina… pero eso, ya es otra historia aparte.

El mar es mi vida, porque me hice mujer a la vera del estrecho de Gibraltar, viviendo entre dos mares que desprendían belleza por sus cuatro costados.

En esta misma playa he vivido días de quemaduras solares, he compartido días en familia , con amigos que ya no son amigos, de bocadillos en la arena, de espetos de sardinas, de risas contagiosas, de noches de botellones y “afters” en aquellos años donde pensaba que ser adulto era cumplir dieciocho. Ver esta imagen en mi fototeca es teletransportarme a todo lo vivido allí y todos son momentos felices que forman parte de mí, de mi ser porque no puedo vivir sin la brisa de las mareas y del sol del Sur de España rozándome por cada extremo de mi cuerpo, a eso…le llamo felicidad.

Estrella Benchimol

 

Nuestro estado de ánimo

música, vida

‘Queen’ representa el denominado “el buen rollismo”. Te puedes encontrar de bajón o eufórico, pero si te detienes a buscar entre su amplio repertorio hallarás un “The show must go on” para levantarte el ánimo. La vida continúa, mira hacia delante que somos titiriteros de nuestro propio espectáculo y este… pues nunca debemos bajar el telón del final y menos apagar las luces.  Nuestra luz debe seguir viva dependiendo la dirección que tomemos.

QUEEN, grabación videoclip de "I want to break free

QUEEN, grabación videoclip de “I want to break free

En momentos de euforia o de alegría, me decanto por “Don’t stop me now”. Con esta canción me vengo arriba: canto, mi asignatura pendiente por los restos, vamos, que no es mi fuerte pero estas en ese momento que te da igual quien te escuche; como si es el vecino de en frente. Bailo, eso se me da algo mejor e intento imitar a Freddie, un personaje ficticio creado por el mismo para esconder su auténtico nombre, su auténtica identidad . La vergüenza de sus raíces y a unas normas convencionales impuestas que rompía con su visión de ver la vida. Algo que hacemos todos a diario, o a caso no tenemos pseudónimos para crear una red social y mostramos una vida lejos de la realidad. Somos los dueños de nuestro propio show porque estamos “under pressure” y en el fondo de todos nosotros somos más de “ I want to break free” y que le den a las habladurías infundadas. Seamos quien queremos ser sin que nadie, incluso nosotros mismos tengamos el derecho de juzgarnos. Yo tiro de mis vivencias y Me quedó con “We are the Champions” porque estamos aquí, hemos superado este año, todos hemos ganado. También quiero hacer alusión a la veces que las he cantado y vitoreado en el Santiago Bernabéu y fuera de él, las victorias de mi amado Real Madrid. Pues eso, mucha mierda para el 2021 y siempre Hala Madrid pero más aún, HALA VIDA.

 

El siguiente mosaico es del estadio del Santiago Bernabéu cuando ganó la Champions el Real Madrid en 2017, en el cual, cantábamos a grito pelado el mítico “We are the Champions”.

 

 

Aquí os dejo uno de mis conciertos favoritos. Revivir a Freddie Mercury me hace fuerte, su vitalidad en el escenario es indiscutible, disfrutadlo:

Mi Presentación

mi vida, periodismo
IT´S ME

Me adentro en está nueva aventura y veo oportuno una presentación en condiciones. Nací y me crié en Ceuta hasta los 19 años que me mudé a Madrid con el propósito de estudiar periodismo. Una carrera universitaria elegida unos nueve días antes de matricularme, vamos que no me viene de serie. Yo siempre quise dedicarme a la meteorología (aún no lo descarto), es mi gran pasión. Buscando y buscando, en España no existía ni existe la carrera como tal, investigue sobre los “hombres del tiempo” a quienes yo admiraba ,como Roberto Brasero. Me informé sobre sus estudios y me decanté por el periodismo como formación, también como vía de escape de mi ciudad natal , no nos vamos a engañar. Mi mente ya olía el aire seco de Madrid y ansiaba vivir en la capital más que un león africano en ayunas. Tras meses de suspensos, fiestas desenfrenadas, noches en vela… me ví en la desesperación de encerrarme para los finales; sino se acababa mi independencia en el centro del país. Con suerte y esfuerzo, de 9 asignaturas aprobé 8. La suspendida fue producto de mi dejadez, vamos, que no me presenté, mi mente ya estaba saturada para tanta locura. Fue un logro personal, mis padres lo aprobaron y decidí matricularme en el San Pablo Ceu de otra carrera más: Comunicación Audiovisual. Tenía muchas asignaturas en común y se podía estudiar simultáneamente con periodismo. Mis ansias de aprendizaje aumentaban en la misma medida que crecía mi agotamiento de horas en la universidad, los resultados de ese año no fueron tan satisfactorios como el anterior. Aun así, empecé a descubrir nuevos amores: escribir como medio para expresar todos los porqués de mi mente; el cine, me enamoré aún más si cabe, del trabajo de Woody Allen, a quien admiraba desde mis 12 años cuando ví Match Point; conocí los engranajes de la televisión, de la radio y los denominados “medias”. La lista es muy extensa, pero ya os imagináis, que mis pasiones fueron creciendo con los años hasta llegar a este punto de abrirme un blog. Me lo llegan a decir hace 10 años y no me lo creo. Me encantaría mejorar mi escritura, ampliar mi vocabulario y emocionar; creo que esta es una forma de llenar mi corazón y el tuyo, querido lector, o al menos intentarlo. Disfrutad del ruido de la vida y de su silencio.

  1. Me gusta

  2. ¡Coincido mucho con la última parte! Ser adulto y ver películas infantiles permite disfrutarlas y entenderlas de una forma mucho…

  3. Totalmente de acuerdo No debemos dejar morir el niño que llevamos dentro